Y destruimos pueblos más fuertes que ellos. Éstos están mencionados [en el Corán] y quedaron [sus vestigios] como un ejemplo de lo que sucedió a los antiguos
Y si les preguntas [¡Oh, Muhámmad! a los idólatras] quién creó los cielos y la Tierra, te responderán sin duda: Los creó el Poderoso, Omnisciente [y a pesar de ello Le atribuyen copartícipes]
Para que os transportéis sobre ellos, y luego recordéis [y agradezcáis] todas las mercedes de vuestro Señor para con vosotros. Por ello, cuando os hayáis subido a ellos decid: Glorificado sea Quien nos ha sometido esto, y por cierto que no lo hubiésemos logrado [si Él no lo hubiera decretado así]
Pero [los idólatras] Le atribuyen copartícipes de entre Sus siervos [los Ángeles], creyendo [que son de sexo femenino y] que forman parte de la divinidad; realmente el hombre es un ingrato
Y cuando se le anuncia a alguno de ellos [de los idólatras] que ha tenido lo que él atribuye al Misericordioso [una hija], su semblante se ensombrece, y se angustia
Dicen que los Ángeles, siervos del Misericordioso, son de sexo femenino. ¿Acaso fueron testigos de su creación? Registraremos lo que expresan, y serán interrogados [por ello el Día del Juicio]
Y dicen: Si el Misericordioso no hubiera querido no los adoraríamos [a los Ángeles]. Ellos carecen de total conocimiento [sobre la voluntad divina y el libre albedrío], y no hacen más que mentir [para justificarse]
[Pero en realidad carecen de fundamento,] Y dicen: Nosotros vimos a nuestros padres practicar una religión [en la que adoraban a los ídolos], y seguimos sus pasos [y no creemos en Muhámmad]
Toda vez que enviamos a un amonestador a su pueblo, los más ricos y poderosos decían: Nosotros vimos a nuestros padres que practicaban una religión [politeísta], y les imitamos
[Cuando nuestros Mensajeros decían a su pueblo]: ¿Y si os propongo algo mejor que lo que practicaban vuestros padres? Respondían: Nosotros no creemos en vuestro Mensaje
Pero [muchos se desviaron y] les dejé disfrutar transitoriamente, y también a sus padres, hasta que les enviamos la Verdad [el Mensaje] y [fue transmitida por] un Mensajero elocuente [Muhámmad]
Y dijeron también [desdeñando al Profeta]: ¿Por qué no le fue revelado este Corán a un hombre distinguido de alguna de las dos ciudades [La Meca o Taif]
¿Acaso ellos son los encargados de administrar la misericordia de su Señor [y designar como Profeta a quien quieran]? Nosotros somos Quienes distribuimos el sustento en la vida mundanal [y también designamos como Mensajero a quien Nos place], y elevamos en grados a algunos hombres sobre otros, para que así se sirvan y beneficien unos a otros; y sabed que la misericordia de tu Señor es mejor que lo que pudieren acaparar [en la vida mundanal]
Si no fuera porque los hombres terminarían siendo una sola nación [descarriada], habríamos concedido a quienes no creen en el Misericordioso residencias con techos y escaleras de plata por las que ascendiesen [a sus hermosas habitaciones]
Y adornaríamos todo con oro. Pero [no lo hacemos, pues] todo esto, en verdad, es sólo parte de los placeres transitorios de la vida mundanal [y ello podría tentar a los creyentes y hacerlos abandonar el camino recto]. Y por cierto que la otra vida [en el Paraíso] junto a tu Señor [es superior y] está reservada para los piadosos
A quien se aparte del recuerdo que el Misericordioso envió [el Corán] le asignaremos un demonio que será su compañero inseparable [y le susurrará el mal]
Pero cuando comparezcan ante Nosotros, dirán: Ojalá entre tú [¡Oh, demonio!] y nosotros hubiese una distancia como entre el oriente y el occidente. ¡Qué pésimo compañero [fuiste]
¿Acaso puedes hacer tú [¡Oh, Muhámmad!] oír a [quienes se comportan como] los sordos, o guiar a los ciegos [de corazón] y a aquel que está en un evidente error? [No te apenes por su incredulidad]
Por cierto que enviamos a Moisés [Musa] con Nuestros signos ante el Faraón y su corte, y les dijo: En verdad yo soy un Mensajero del Señor del Universo
Y no les presentábamos un signo [de Nuestro poderío] sin que fuera mayor que el anterior; y también les azotamos con el castigo [de las plagas] para que recapacitasen [y aceptasen el Mensaje]
Pero le dijeron [a Moisés [Musa]]: ¡Oh, brujo! Invoca a tu Señor por el favor que te ha concedido, [que nos libere de este tormento y] así seguiremos la guía
Y convocó el Faraón a su pueblo [temeroso que creyeran en Moisés [Musa]]: ¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso no me pertenece el reino de Egipto, con estos ríos que corren bajo mi palacio? ¿Acaso no veis [mi poderío]
¿Por qué [si es veraz como pretende] no le fueron concedidos brazaletes de oro, o se presentaron Ángeles con él que le acompañasen [y confirmasen sus palabras]
Y cuando se pone al hijo de María [Mariam] [Jesús [Isa]] como ejemplo, tu pueblo se burla de ello [y argumentan: Él es adorado igual que nuestros ídolos]
[Diles ¡Oh, Muhámmad!:] Por cierto que [el descenso a la Tierra de] él [Jesús [Isa]] es una prueba de la [proximidad de la] Hora [del Juicio]; no dudéis, pues, de ella y seguidme; éste es el sendero recto
Cuando Jesús [Isa] se presentó con las evidencias dijo [a los Hijos de Israel]: He venido a vosotros con la sabiduría [la profecía] para aclararos vuestras discrepancias [sobre las leyes de la Tora]; temed pues a Allah, y obedecedme
Pero discreparon los grupos [que le desmentían] de entre ellos [sobre la naturaleza de Jesús [Isa]]. ¡Ay de los inicuos! [Estarán perdidos cuando sean azotados] Por el castigo doloroso el Día del Juicio
Rondarán alrededor de ellos sirvientes con bandejas y copas de oro, habrá allí todo lo que deseen, se deleitarán sus miradas [al contemplar la recompensa] y en él estarán eternamente
Y clamarán: ¡Oh, Ángel [custodio del Infierno]! [Ruega para] Que nos haga morir tu Señor [y así dejemos de sufrir]. Les responderá: Por cierto que permaneceréis allí eternamente
Bendito sea Aquel a Quien pertenece el reino de los cielos y la Tierra y todo cuanto hay entre ambos. Él posee el conocimiento de la Hora [del Juicio], y ante Él compareceréis
[¡Oh, incrédulos!] Aquellos que invocáis en vez de Allah no poseen la facultad de interceder por nadie; sólo la tendrán [aquellos a quienes Allah se lo permita, pues son quienes] atestiguan la Verdad [que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Allah] y obran acorde a ello