Pero no se les ordenó sino que sirvieran a Dios, rindiéndole culto sincero comohanifes, que hicieran la azalá y dieran el azaque. Ésa es la religión verdadera
y tendrán como retribución, junto a su Señor, los jardines del edén, por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre. Dios está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él. Esto es sólo para quien tiene miedo de su Señor