Back to Languages

Spanish - Chapter 88 - Al-Ghashiyah

Translation by Muhammad Isa Garcia — Permalink

Verse 1 — Surah Al-Ghashiyah 88:1

¿Te ha llegado la historia sobre el día que todo lo alcanza

Verse 2 — Surah Al-Ghashiyah 88:2

Ese día los rostros [de los condenados al Fuego] se verán humillados

Verse 3 — Surah Al-Ghashiyah 88:3

abatidos y asfixiados

Verse 4 — Surah Al-Ghashiyah 88:4

Serán llevados a un fuego intenso

Verse 5 — Surah Al-Ghashiyah 88:5

donde les será dado a beber de una fuente de agua hirviente

Verse 6 — Surah Al-Ghashiyah 88:6

No tendrán otra comida más que espinas

Verse 7 — Surah Al-Ghashiyah 88:7

que no alimentan ni sacian

Verse 8 — Surah Al-Ghashiyah 88:8

Pero ese día los rostros [de los bienaventurados] estarán radiantes de felicidad

Verse 9 — Surah Al-Ghashiyah 88:9

Estarán complacidos de sus obras

Verse 10 — Surah Al-Ghashiyah 88:10

Morarán en un jardín sublime

Verse 11 — Surah Al-Ghashiyah 88:11

en el que no oirán palabras vanas

Verse 12 — Surah Al-Ghashiyah 88:12

En él habrá manantiales

Verse 13 — Surah Al-Ghashiyah 88:13

Verse 14 — Surah Al-Ghashiyah 88:14

copas al alcance de su mano

Verse 15 — Surah Al-Ghashiyah 88:15

Verse 16 — Surah Al-Ghashiyah 88:16

y alfombras extendidas

Verse 17 — Surah Al-Ghashiyah 88:17

¿Acaso no reflexionan [los que niegan la verdad] en la maravillosa creación del camello

Verse 18 — Surah Al-Ghashiyah 88:18

En el cielo, cómo ha sido elevado

Verse 19 — Surah Al-Ghashiyah 88:19

En las montañas, cómo han sido afirmadas

Verse 20 — Surah Al-Ghashiyah 88:20

Y en la Tierra, cómo ha sido extendida

Verse 21 — Surah Al-Ghashiyah 88:21

Exhorta a la gente porque esa es tu misión

Verse 22 — Surah Al-Ghashiyah 88:22

No puedes obligarlos a creer

Verse 23 — Surah Al-Ghashiyah 88:23

Pero sabe que a quien dé la espalda y rechace la verdad

Verse 24 — Surah Al-Ghashiyah 88:24

Dios lo someterá al peor de los castigos

Verse 25 — Surah Al-Ghashiyah 88:25

Porque todos comparecerán ante Mí

Verse 26 — Surah Al-Ghashiyah 88:26

y seré Yo Quien los juzgue