Esta es la Escritura que se hizo descender a ti para que amonestes con ella y sea un recuerdo para los creyentes. Por tanto, que no haya preocupación en tu pecho por causa de ella
¡Seguid, pues o que se hizo descender para vosotros procedente de vuestro Señor y no sigáis, aparte de Él, a ningún otro amigo y protector! ¡Qué poco recapacitáis
Ciertamente, os hemos creado, luego os hemos dado forma [física], luego dijimos a los ángeles: «¡Postraos ante Adán!» Y todos ellos se postraron excepto Iblís, que no fue de los que se postraron
Dijo (Dios): «¿Qué te impidió postrarte cuando te lo ordené?» Dijo (Iblís): «Yo soy mejor que él. Me has creado de fuego y a él le has creado de barro.»
Entonces, Satanás les susurró a ambos para mostrarles su desnudez ignorada, diciéndoles: «Vuestro Señor os ha prohibido este árbol para que no lleguéis a ser ángeles o para que no viváis eternamente.»
Con mentiras les hizo caer y cuando probaron del árbol se les evidenció a ambos su desnudez y comenzaron a cubrirse mutuamente con hojas del Jardín. Pero su Señor les llamó: «¿No os prohibí ese árbol y os dije que Satanás era para vosotros un enemigo declarado?»
Ambos dijeron: «¡Señor nuestro! Hemos oprimido a nuestra propia alma y si Tú no nos perdonas y tienes clemencia de nosotros, seremos sin duda de los perdedores.»
¡Oh, hijos de Adán! Ciertamente, hemos creado para vosotros vestidos con los que cubrir vuestra desnudez y como adorno, pero la mejor vestidura es el temor de Dios. Esta es una de las señales de Dios. Quizás así sean agradecidos
¡Oh, hijos de Adán! ¡No permitáis que Satanás os engañe, igual que hizo salir a vuestros padres del Paraíso, despojándoles de sus vestiduras para que ambos vieran su propia desnudez! En verdad, él y los suyos os ven desde donde vosotros no les veis. En verdad, Nosotros pusimos a los demonios como tutores de aquellos que no tienen fe
Y cuando cometen una indecencia, dicen: «Nuestros antepasados hacían lo mismo. Dios nos ordenó hacerlo» Di: «¡Dios jamás ordena cometer indecencias! ¿Atribuís a Dios lo que no sabéis?»
Di: «Mi Señor ha ordenado la justicia y la equidad. Poned toda la atención de vuestro corazón en Él en todos vuestros actos de adoración e invocadle y que vuestra creencia sincera sea para Él.» Y sabed que, igual que Él os creó la primera vez, regresaréis
Un grupo al que Él ha guiado y otro grupo que merecían el extravío. En verdad, ellos tomaron a los demonios como protectores, en lugar de a Dios, y creen que así están bien guiados
Di: «¿Quién prohíbe los adornos y los buenos alimentos que Dios ha creado para Sus criaturas?» Di: «Esto es para quienes creen, mientras dure su vida en este mundo, pero será solamente para ellos el Día del Levantamiento.» Así es como Nosotros explicamos nuestras indicaciones para la gente que tiene conocimiento y entendimiento
Di: «En verdad, mi Señor solamente ha prohibido la indecencia y los malos comportamientos públicos o privados, el pecado, la agresión sin derecho, que adoréis como si fuera Dios aquello a lo que Él no ha concedido ninguna autoridad y poder y que atribuyáis a Dios lo que no sabéis.»
¡Oh, hijos de Adán! Si, de entre vosotros mismos, os llegan profetas que os comunican Mis indicaciones, quienes tengan temor de Dios y corrijan sus malos actos no tendrán que temer y no estarán tristes
¿Quién, pues, es más opresor que quien inventa mentiras sobre Dios o desmiente Sus indicaciones? Esos recibirán la parte que les fue decretada, hasta que lleguen a ellos Nuestros enviados, tomen sus almas y les digan: “¿Dónde están aquellos a quienes invocabais en lugar de Dios?” Dirán: «Se apartaron de nosotros» y testificarán contra ellos mismos que ocultaban la Verdad
Dirá (Dios): «Entrad en el Fuego, con las comunidades de genios y humanos semejantes a vosotros que os precedieron.» Cada vez que una comunidad entre maldecirá a su hermana. Hasta que, cuando todas ellas se encuentren reunidas en él, la última de ellas diga de la primera: «¡Señor nuestro! ¡Ellos fueron quienes nos extraviaron! ¡Dales, pues, doble castigo del Fuego!» Dirá (Dios): «Será el doble para cada una, pero no lo sabéis.»
En verdad, no se abrirán las puertas del Cielo para quienes niegan Nuestros signos o se llenan de soberbia ante ellos y no entrarán en el Jardín mientras no pase el camello por el ojo de la aguja. Así es como recompensamos a quienes hacen el mal
Pero quienes crean y obren rectamente -Nosotros no exigimos a nadie más allá de sus posibilidades- serán la gente del Jardín, en el cual estarán eternamente
Extraeremos de sus pechos lo que quede de rencor o envidia y los arroyos fluirán a sus pies. Y dirán: «Alabado sea Dios, Quien nos guió a esto. Nunca habríamos encontrado la dirección si Dios no nos hubiese guiado. Ciertamente, los profetas de nuestro Señor, vinieron con la Verdad.» Se les convocará diciendo: «Este es el Jardín que se os ha dado en herencia por lo que habéis hecho.»
Las gentes del Jardín dirán a las gentes del Fuego: «En verdad, encontramos que aquello que nuestro Señor nos prometió era cierto. ¿Era también cierto lo que os prometió vuestro Señor?» Dirán: «Sí.» Entonces un pregonero anunciará: «¡Que la maldición de Dios sea con los opresores
Y entre ambos habrá una barrera y en los lugares elevados habrá hombres que reconocerán a cada uno de ellos por sus señales y que se dirigirán a las gentes del Jardín diciendo: «La paz sea con vosotros», pero no entrarán en él aunque desean ardientemente hacerlo
Y los hombres de los lugares elevados se dirigirán a algunas personas a las que reconocerán por sus señales, diciéndoles: «De nada os ha servido cuanto amasasteis y lo soberbios que erais.»
«¿Son éstos aquéllos de quienes jurabais que Dios no tendría misericordia de ellos?» «¡Entrad en el Jardín! ¡No tendréis por qué temer y no estaréis tristes!»
Y las gentes del Fuego se dirigirán a las gentes del Jardín diciendo: «¡Facilitadnos algo de agua o algo de lo que os proveyó vuestro Señor!» Ellos dirán: «En verdad, Dios ha prohibido ambas cosas para los que no creen
Aquellos que no dieron importancia a sus creencias y jugaron con ellas, atrapados por la vida mundanal.» Hoy Nosotros nos olvidaremos de ellos, de la misma manera que ellos se olvidaron de la cita que tenían para este Día y negaron Nuestras señales
¿Acaso esperan otra cosa que la aclaración de la realidad a la que aluden sus versículos? El día en que se explique la realidad a la que alude la Escritura, quienes anteriormente la habían olvidado dirán: «Ciertamente, los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la Verdad. ¿Habrá alguien que interceda por nosotros o que nos haga regresar para que podamos actuar de manera diferente a como hemos actuado?» En verdad, habrán echado a perder sus almas y se habrá alejado de ellos aquello que inventaban
En verdad, vuestro Señor es Dios, Quien creó los cielos y la Tierra en seis días y después se instaló en el Trono. Hace que la noche cubra al día, al cual sigue con premura. Y (creó) el Sol, la Luna y las estrellas, todos ellos obedientes a Su orden. ¿Acaso no pertenecen a Él la Creación y el imperativo creador? ¡Bendito sea Dios, Señor del Universo
Y no corrompáis en la Tierra después de haber sido restablecidos los valores morales y espirituales, e imploradle con temor y esperanza. En verdad, la misericordia de Dios está cerca de quienes hacen el bien
Él es Quien envía los vientos como nuncios de Su misericordia. Cuando transportan nubes cargadas de lluvia Nosotros los dirigimos hacia una tierra muerta y hacemos que el agua descienda a ella, haciendo así que surjan toda clase de frutos. De la misma manera haremos salir a los muertos. Quizá así os dejéis amonestar
La buena tierra da su vegetación con el permiso de su Señor y la que es mala da pero con escasez. Así es como Nosotros explicamos los signos a una gente que es agradecida
Ciertamente, enviamos a Noé a su pueblo y dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. En verdad, temo para vosotros el castigo de un día impresionante.»
«¿Acaso os sorprende que vuestro Señor os haga llegar una llamada al recuerdo por medio de un hombre de los vuestros, para amonestaros y para que seáis temerosos y así, quizás, se tenga misericordia de vosotros?»
Pero le desmintieron y Nosotros le salvamos, a él y a los que con él estaban, en el Arca y ahogamos a quienes desmentían Nuestras señales. En verdad, eran un pueblo ciego
«¿Acaso os sorprende que vuestro Señor os haga llegar una llamada al recuerdo por medio de un hombre de los vuestros, para amonestaros? Recordad cuando os nombró sucesores, tras el pueblo de Noé y os dio una gran corpulencia.» «Recordad, pues, las bendiciones de Dios, para que, así, tengáis éxito.»
Ellos dijeron: «¿Has venido a nosotros para que adoremos solamente a Dios y abandonemos lo que nuestros padres adoraban? ¡Haz, entonces, que venga a nosotros el castigo que nos has prometido, si eres de los que dicen la verdad!»
Él dijo: «Ciertamente, llegará a vosotros el castigo y la ira de vuestro Señor. ¿Discutís conmigo sobre nombres con los que vosotros y vuestros antepasados les habéis denominado? Dios no les ha enviado poder alguno. ¡Esperad! ¡Yo también esperaré con vosotros!»
Entonces, por Nuestra misericordia, les salvamos, a él y a los que con él estaban, y cortamos las raíces de quienes desmentían Nuestras señales y no eran creyentes
Y (enviamos) a los Tamudeos a su hermano Saleh. Él dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. Sin duda, ha llegado a vosotros una prueba clara de vuestro Señor. Está camella de Dios es una señal para vosotros. Permitidla que paste en la tierra de Dios y no le causéis mal alguno, pues sufriríais un castigo doloroso.»
«Y recordad cuando os nombró sucesores tras el pueblo de Ad, y os dio poder en la Tierra. Construisteis fortalezas en sus llanuras y excavasteis casas en las montañas.» «Recordad, pues, las bendiciones de Dios y no actuéis en la Tierra como corruptores.»
Los notables de su pueblo, que eran arrogantes, dijeron a los que habían tratado de debilitar, a los que entre ellos habían tenido fe: «¿Cómo sabéis que Saleh es un Mensajero de su Señor?» Ellos dijeron: «En verdad, creemos en aquello con lo que fue enviado.»
Así que desjarretaron a la camella, desafiando la orden de su Señor y dijeron: «¡Eh, Saleh! ¡Ven a nosotros con el castigo que nos prometiste, si eres un profeta!»
Así que, (Saleh) se alejó de ellos, diciendo: «¡Oh, pueblo mío! ¡En verdad, yo os transmití el mensaje de mi Señor y os aconsejé buenamente, pero vosotros no queríais buenos consejeros!»
Y (enviamos) a los Madianitas a su hermano Shuaib. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. Ciertamente, ha venido a vosotros una prueba clara de vuestro Señor. Dad, pues, la medida y el peso (correctos) y no estaféis a la gente en sus cosas y no corrompáis en la Tierra después de que ha sido reformada. Eso será en beneficio vuestro, si sois creyentes.»
«Y no acechéis a las gentes en cada camino para intimidarlas, ni pongáis obstáculos tratando de hacerlo complicado y tortuoso, para que la gente pueda seguir el camino de Dios si cree en Él.» «Recordad cuando erais pocos y Él aumentó vuestro número y observad cuál fue el final de los corruptores.»
«Y si un grupo de vosotros creyese en aquello con lo que he sido enviado y otro grupo no creyese, sed pacientes hasta que Dios juzgue entre nosotros, pues Él es el mejor de los jueces.»
Los notables de su pueblo, que eran arrogantes, dijeron: «Shuaib, os expulsaremos de nuestra ciudad, a ti y a los que creen contigo, si no regresáis a nuestras creencias.» (Shuaib) dijo: «¿Aunque eso nos repugne?»
«Inventaríamos una mentira sobre Dios si regresásemos a vuestras creencias después de habernos Dios salvado de ellas. No nos es posible regresar a ellas a menos que Dios, nuestro Señor, lo quiera. El conocimiento de nuestro Señor abarca todas las cosas. Hemos depositado nuestra confianza en Dios.» «¡Oh, Señor! ¡Juzga con justicia entre nosotros y nuestro pueblo! ¡Tú eres el mejor de los jueces!»
Así que, se alejó de ellos diciendo: «¡Oh, pueblo mío! ¡En verdad, yo os transmití los mensajes de mi Señor y os aconsejé buenamente, así pues ¿Cómo sentir pena por gente que oculta la Verdad?»
Luego transformamos el mal en bien, hasta que de nuevo se excedieron y dijeron: «También nuestros padres soportaron perjuicios y dificultades.» Entonces, les tomamos por sorpresa en su estado de inconsciencia
Si las gentes de las ciudades hubiesen creído y sido temerosos, les habríamos otorgado las bendiciones de los cielos y la Tierra, pero negaron la Verdad y les castigamos por lo que habían cometido
¿Acaso, a quienes heredaron la Tierra después de sus antepasados, no les sirve de guía saber que si Nosotros quisiéramos también les castigaríamos a ellos por sus pecados y sellaríamos sus corazones para que no pudiesen oír
Estas son ciudades de las que te hemos contado algunas cosas. Sus Mensajeros les trajeron pruebas evidentes pero ellos no estuvieron dispuestos a creer en lo que antes habían considerado falso. Así es como sella Dios el corazón de los que no creen
Tras ellos, enviamos a Moisés con Nuestras señales al Faraón y a sus cortesanos, pero no las hicieron justicia. Mira, pues, cuál fue el fin de los corruptores
«Lo correcto es que no diga sobre Dios sino la verdad. He venido a vosotros con una prueba clara de vuestro Señor. Deja, por tanto, ir conmigo a los hijos de Israel.»
Dijo Faraón: «¿Creéis en Él antes de que yo os dé mi permiso? Esto es un plan que habéis tramado en la ciudad para echar de ella a sus habitantes. ¡Vais a saber
Solamente te vengas de nosotros por haber creído en las señales de nuestro Señor cuando llegaron a nosotros. ¡Señor nuestro! ¡Danos paciencia y haznos morir sometidos a Ti!»
Los principales de la gente del Faraón dijeron: «¿Dejarás que Moisés y su gente corrompan el país y os abandonen a ti y a tus dioses?» Dijo: «Mataremos a sus hijos y dejaremos con vida a sus mujeres, pues, ciertamente, les tenemos dominados.»
Moisés dijo a su pueblo: «¡Invocad la ayuda de Dios y sed pacientes! ¡Ciertamente, la Tierra pertenece a Dios y Él la da en herencia a quien quiere de Sus siervos! ¡El triunfo final es de los temerosos de Dios!»
Dijeron: «Fuimos perseguidos antes de que vinieses a nosotros y después de haber llegado.» Dijo: «Puede que vuestro Señor destruya a vuestros enemigos y haga que les sucedáis en la Tierra y vea cómo actuáis entonces.»
Pero cuando les llegaba algo bueno decían: «Esto nos corresponde.» Y cuando les aquejaba un mal lo atribuían al mal agüero de Moisés y de los que estaban con él. ¿Acaso su suerte no dependía de Dios? Pero la mayoría de ellos no sabían
Cuando caía sobre ellos una plaga, decían: «¡Oh, Moisés! ¡Ruega por nosotros a tu Señor en virtud de la alianza que tiene contigo! ¡Si apartas de nosotros este mal creeremos en ti y dejaremos que los Hijos de Israel se vayan contigo!»
Y dimos en herencia, al pueblo que había estado sometido, los Orientes y los Occidentes de la tierra que Nosotros habíamos bendecido. Y se cumplió la buena palabra de tu Señor a los Hijos de Israel, por haber sido pacientes y destruimos lo que Faraón y su pueblo habían construido y lo que habían erigido
E hicimos que los Hijos de Israel cruzasen el mar y llegasen junto a una gente que rendía pleitesía a unos ídolos que poseían. Dijeron: «¡Oh, Moisés! ¡Tráenos un dios semejante a los dioses que ellos tienen!» Dijo (Moisés): «¡En verdad, sois un pueblo ignorante
Y (recordad) cuando os salvamos de la gente del Faraón que os infligía un duro castigo. Mataban a vuestros hijos varones y dejaban con vida a vuestras mujeres. Con ello os sometió vuestro Señor a una dura prueba
Nosotros tuvimos un encuentro con Moisés durante treinta noches, que completamos con otras diez. Siendo, por tanto, de cuarenta noches la cita con su Señor. Y Moisés dijo a su hermano Aarón: «Represéntame ante mi pueblo, pon orden y no sigas la senda de los corruptores.»
Y cuando Moisés vino a Nuestra cita y su Señor le hubo hablado, dijo: «¡Señor mío! ¡Muéstrate a mí para que yo pueda verte!» Dijo Él: «¡Jamás me verás! Pero mira la montaña y si ésta permanece firme en su sitio Me verás.» Y cuando su Señor se manifestó a la montaña la desmoronó y Moisés cayó desvanecido. Al volver en sí, dijo: «¡Glorificado seas! ¡Me vuelvo a Ti arrepentido y soy el primero de los creyentes!»
Él dijo: «¡Oh, Moisés! ¡Te he elegido entre toda la gente para entregarte Mi mensaje y hablar contigo! ¡Toma, pues, lo que te he dado y sé de los agradecidos!»
Y escribimos para él en las Tablas consejos y advertencias de todo y explicaciones detalladas sobre todas las cosas. «¡Tómalas, pues, con fuerza y ordena a tu pueblo que tome lo bueno que hay en ellas! Yo pronto os mostraré la morada de los transgresores.»
«Apartaré de (la fe en) Mis señales a quienes se llenan de soberbia en la Tierra sin ningún derecho y aunque vean todas las señales no creerán en ellas y aunque vean el camino de la dirección correcta no lo elegirán como su camino y si ven el camino equivocado lo adoptarán como su camino. Eso, por haber desmentido Nuestras señales y haberse desentendido de ellas.»
Aquellos que desmintieron Nuestras señales y el encuentro de la otra vida habrán invalidados sus obras. ¿Acaso recibirán otra recompensa que la que corresponde a lo que hicieron
El pueblo de Moisés, en su ausencia, modeló con sus joyas el cuerpo de un becerro que mugía. ¿Es que no veían que no les hablaba ni les guiaba a ningún camino? Lo tomaron (como objeto de su adoración) y obraron injustamente
Y, cuando la Verdad se les hizo evidente y vieron que se habían extraviado, dijeron: «Si nuestro Señor no tiene misericordia de nosotros y no nos perdona seremos de los perdedores.»
Y cuando Moisés regresó junto a su pueblo, enfadado y entristecido, dijo: «¡Qué mal me habéis representado en mi ausencia! ¿Queréis adelantar el juicio de vuestro Señor?» Arrojó las Tablas y cogió a su hermano de la cabeza, atrayéndole hacia sí. (Aarón) dijo: «¡Hijo de mi madre! ¡El pueblo me ha hecho de menos y casi me mata! ¡Que los enemigos, pues, no se alegren de mi desgracia y no me sitúes entre la gente opresora!»
Dijo (Moisés): «Señor, perdóname y perdona a mi hermano y haznos entrar en Tu misericordia, pues Tú eres el más misericordioso de los misericordiosos.»
En verdad, a quienes tomaron al becerro pronto les alcanzará el enfado de su Señor y sufrirán la humillación en esta vida. De esa manera recompensamos a los que inventan (mentiras)
Y eligió Moisés a setenta hombres de su pueblo para que se encontraran con Nosotros. Y cuando les alcanzó el terremoto, dijo: «Señor, si hubieras querido, ya antes los habrías aniquilado a ellos y a mí. ¿Vas a aniquilarnos por lo que han hecho los necios de entre nosotros? Esto no es más que una prueba Tuya con la que extravías a quien Tú quieres y guías a quien Tú quieres. Tú eres nuestro amigo y protector ¡Perdónanos, pues, y ten misericordia de nosotros! ¡Tú eres el mejor de los perdonadores!»
«Y dispón para nosotros lo bueno en esta vida y en la otra. Ciertamente, nos hemos vuelto a Ti.» Dijo Él: «Inflijo Mi castigo a quien Yo quiero, pero Mi misericordia alcanza a todas las cosas y la dispondré para quienes sean temerosos y den la limosna obligatoria que purifica sus bienes y para quienes crean en Mis señales.»
Aquellos que sigan al Mensajero, el profeta iletrado al que encuentran descrito en la Torá y el Evangelio que tienen con ellos, el cual les ordena lo que está bien y les prohíbe lo que está mal y hace lícitas para ellos las cosas buenas e ilícitas para ellos las cosas malas y que les libera de las cargas que les abrumaban y de las cadenas que les oprimían. Así pues, quienes crean en él, le honren y le auxilien y sigan la luz que se hizo descender con él, serán los triunfadores
Di: «¡Oh, gentes! Soy, en verdad, el Mensajero de Dios para todos vosotros. De Aquél a Quien pertenecen los cielos y la Tierra. No hay otro dios más que Él. Da la vida y da la muerte.» Así pues, creed en Dios y en Su Mensajero, el profeta iletrado, que cree en Dios y en Sus palabras. Seguidle para que así seáis bien guiados
Y les dividimos en doce comunidades tribales. Y cuando su pueblo le pidió agua, revelamos a Moisés: «Golpea con tu bastón la roca.» Y brotaron de ella doce fuentes. Cada uno supo de cuál debía beber. Y les dimos sombra con las nubes e hicimos descender para ellos el maná y las codornices. «¡Comed de los buenos alimentos con que os proveemos!» Y no nos oprimieron a Nosotros, sino que se oprimieron a sí mismos
Y (recuerda) cuando se les dijo: «Estableceos en esta ciudad y comed cuanto deseéis de lo que hay en ella. Y decid: «Alivia» (la carga de nuestros pecados) y entrad por la puerta en prosternación y os perdonaremos vuestros errores e incrementaremos la recompensa de los que hagan el bien.»
Pero los opresores de entre ellos cambiaron la palabra por otra diferente de la que se les había dicho y les enviamos un mal del cielo por haber sido transgresores
Y pregúntales por la ciudad que estaba situada junto al mar, cuando violaron el sábado, al ser el sábado cuando venía a ellos la pesca, que se veía desde la orilla, y no venir a ellos otros días. Así les pusimos a prueba por haber sido transgresores
Y (recuerda) cuando un grupo de ellos dijo (a otro): «¿Para qué amonestar a una gente a la que Dios va a aniquilar o a castigar con un duro castigo?» Dijeron (estos otros): «Es para tener una disculpa ante vuestro Señor y porque quizás así sean temerosos de Dios.»
Y cuando olvidaron lo que se les había recordado, salvamos a quienes condenaron el mal y castigamos duramente a quienes fueron opresores, por haber transgredido
Y (recuerda) cuando tu Señor proclamó que, sin duda, enviaría contra ellos, hasta el Día del Levantamiento, a quienes les infligiesen un terrible castigo. En verdad, tu Señor es rápido en la retribución, pero, ciertamente, es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes
Y les separamos por la Tierra en comunidades. Algunas de ellas rectas y virtuosas y otras no. Y les pusimos a prueba con cosas buenas y malas, para que así, quizás, regresasen
Y, tras ellos vino una generación que heredó la Escritura [Sagrada] y que se aferraba a los bienes superfluos de este bajo mundo diciendo: «Pronto seremos perdonados.» y si llegaban a ellos bienes semejantes, volvían a tomarlos. ¿Acaso no se obtuvo de ellos el juramento que está en la Escritura de que no dirían sobre Dios más que la verdad y no estudiaron lo que hay en ella? La morada de la otra vida es mejor para quienes tienen temor de Dios. ¿Es que no razonáis
Y (recuerda) cuando colocamos la montaña sobre ellos como si fuera un toldo y pensaron que les caería encima. ¡Tomad con fuerza lo que Nosotros os hemos dado y recordad lo que hay en ella, para que así seáis temerosos de Dios
Y (recuerda) cuando tu Señor tomó de los riñones de los hijos de Adán a su descendencia e hizo que sus almas dieran testimonio: «¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?» Dijeron: «Sí, lo atestiguamos.» Para que no pudierais decir el Día del Levantamiento: «Ciertamente, lo ignorábamos.»
O dijeseis: “Ciertamente, nuestros antepasados adoraban desde antiguo a otros dioses junto a Dios y nosotros somos sus descendientes. ¿Vas a aniquilarnos por las equivocaciones que ellos cometieron?”
Y, si Nosotros hubiésemos querido, le habríamos elevado mediante ellos, pero él se inclinó a lo terrenal y siguió a sus pasiones. Su ejemplo es como el del perro, que si le atacas jadea y si no le haces caso jadea. Así son quienes desmienten Nuestras señales. Cuéntales, pues, la historia, quizás así reflexionen
Ciertamente, hemos creado para el Infierno a muchos genios y humanos. Tienen corazones con los que no reflexionan y ojos con los que no ven y oídos con los que no oyen. Son como el ganado o más perdidos aun. Esos son los que están desatentos
A Dios pertenecen los nombres mejores, así pues, invócale con ellos y apártate de quienes hacen mal uso de Sus nombres. Pronto les retribuiremos por lo que han hecho
¿Acaso no contemplan el orden de los cielos y la Tierra y todo lo que Dios ha creado y que quizás su plazo esté cercano? ¿En qué otras palabras van a creer después de estas
Te preguntan sobre la Hora, ¿Cuándo tendrá lugar? Di: «En verdad, el conocimiento de eso pertenece a mi Señor. Nadie más que Él hará que se manifieste en su momento. Pesa en los cielos y en la Tierra. No vendrá a vosotros sino por sorpresa.» Te preguntan a ti, como si tú tuvieses conocimiento de ella. Di: «En verdad, el conocimiento de ella pertenece a Dios.» Pero la mayoría de la gente no sabe
Di: «No poseo la capacidad de beneficiarme o perjudicarme aparte de lo que Dios quiera. Si tuviera conocimiento de lo que está oculto a los sentidos incrementaría mi bien y el mal no me tocaría. Yo sólo soy un amonestador y un portador de buenas noticias para unas gentes que son creyentes.»
Él es Quien os creó a partir de una sola alma, de la que hizo a su pareja para que viviese tranquilo con ella. Cuando él la cubrió, ella quedó embarazada con un embarazo ligero durante un tiempo. Cuando éste se hizo pesado, ambos rogaron a su Señor: «Si nos das un hijo sano, seremos, ciertamente, de los agradecidos.»
¿Acaso poseen pies con los que caminar o manos con las que aferrar u ojos con los que ver u oídos con los que oír? Di: «Invocad a los dioses que adoráis como si fueran Dios y trazad vuestros planes contra mí sin hacerme esperar más.»
Y, cuando no vienes a ellos con una señal, dicen: «¿Por qué no has reunido alguna?» Di: «En verdad, solamente sigo lo que me es revelado procedente de mi Señor.» Esto son visiones claras que proceden de vuestro Señor, guía y misericordia para gentes creyentes